Hernan por el mundo


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Y un dia el blog regresó

Y si, algún día tenía que volver.

Welcome… Huanying guanglin … Perdón, ya pasó tanto tiempo que tengo los dedos oxidados y hasta se me olvida como dar la bienvenida en castellano. Bueno, empecemos de nuevo. Bienvenidos (una vez más).

Señoras y señores, queridos lectores, aquí estoy de nuevo para seguir contando aventuras. Sé que debo pedir disculpas, y lo hago, pero si los Rolling Stones se tomaron una pausa de ocho años entre Bridges to Babylon y A Bigger Bang!, si a Stephen King le llevó treinta años escribir la Torre Oscura, supongo que la pausa de este humilde blog también puede ser perdonada, y en comparación, creo que no fue tan larga.

Por otro lado, es increíble que ya hayan pasado cuatro años desde que regresé a la Argentina. El tiempo vuela cuando uno está ocupado. Una vez había mencionado que si uno vive un año, dos o los que sea en una ciudad de tamaño medio de China y se ausenta de ella por un año, al regresar seguramente se va a encontrar en un lugar bastante cambiado. La realidad es que en Argentina pasa algo más o menos parecido aunque no siempre de manera positiva. Argentina, especialmente Buenos Aires, es un lugar adrenalínico para vivir, un lugar en el que se vive día a día. Dicen que un año humano equivale a siete años perrunos. En Argentina, comparado con otros países, al menos con los que yo visité, pasa más o menos lo mismo. Si partimos de la base que hace cuatro años cuando regresé el peso en paridad con el dólar estaba cuatro a uno  y ahora está catorce a uno, bueno, creo que eso ya dice bastante.

Personalmente, el primer tiempo, el primer año sobre todo, me costó mucho readaptarme a mi propio país, y aunque no lo quería aceptar me sentía más extranjero que local. Había pasado tanto tiempo sumergido en la cultura china que en muchos casos me costaba entender a mis propios compatriotas. Comencé a ver acá discusiones sin sentido, protestas teñidas en la mayoría de los casos de tintes políticos y diversas cosas que me hicieron ver fácilmente por que Argentina está como está. No es la intención de este blog meterse en temas políticos así que sólo una reflexión final con respecto a este tema voy a decir (al menos por ahora). China y Argentina son bastante parecidos, más de lo que uno piensa, las sociedades mismas no son tan diferentes, de verdad, si uno tiene la tremenda oportunidad de vivir en ambos países y lejos de creer que su lugar de origen es el mejor del mundo y el otro está mal simplemente por ser diferente, fácilmente lo puede notar. Pero hay algo que marca la diferencia y es probablemente lo que haga que un país sea hoy por hoy una potencia y el otro caiga cada día más, y eso es la tremenda corrupción. Por supuesto que en China la hay y mucho, pero en Argentina se ha llevado a niveles que dan asco. Peor aún, existe un nivel de hipocresía, caradurísmo y de negación de la realidad por parte de los representantes del pueblo que al menos a mí me resulta inentendible. Sencillamente no puedo comprender a los políticos hablando en televisión o radio diciendo que cada vez hay menos personas bajo la línea de pobreza y hablando acerca de derechos humanos cuando uno apenas al salir puede ver más y más villas (favelas, barrios de emergencia), gente durmiendo en la calle y otra cantidad mendigando. Eso sí, los gobernantes son todos (o la gran mayoría) millonarios. No puedo entender como no sienten al menos algo de culpa en su conciencia sabiendo que con la plata que se roban habría más gente con casa propia y con un plato de comida diario. A China se la acusa de censura. Acá eso no se necesita,  nos roban directamente en los ojos y no se ocultan, y encima nos dicen que está todo bien. Cuando estas personas comiencen a ir presas y a devolver todo lo que se robaron y la sociedad vea que todo no da igual, ahí, sólo ahí creo que la Argentina va a cambiar. Supongo que mi mayor bronca se debe a que sigo pensando que es un país hermoso y la gente, en la mayoría de los casos es maravillosa y no se merece esto. Pero en fin, terminemos con esta parte. Aunque supongo también que sería bueno analizar y escribir en el futuro unas líneas de la parte política de China, y también de Argentina. Ya veremos.

Hay muchas cosas por contar, por supuesto, pero la principal y la razón por la que este blog se reanuda es que pronto estaré viajando nuevamente al gigante asiático por dos meses y con información personal y totalmente de mi propia experiencia, como siempre, les voy a contar como siguen las cosas por allá. Sin vueltas, sin tapujos y de forma directa para seguir achicando brechas y seguir destruyendo mitos. Recuerden, no existe más realidad que la realidad misma. Salgan, lean un libro, miren la tele y lean los diarios, pero no se fanaticen. Saquen sus propias conclusiones y tengan su propia opinión. En fin, sean rebeldes, esa es, en mi opinión, la mejor forma de vivir la vida.