Hernan por el mundo


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Comida argentina, china y de todos lados

Una de las razones por las que yo recomiendo viajar es por la independencia forzada. Cuando uno está lejos tiene que aprender a hacer todo por uno mismo, y acá entra en juego la comida. Es simple, si no se trabaja no se come.  Así yo aprendí a cocinar. Siempre me gustó y algo ya sabía, pero a la fuerza me perfeccioné. Por suerte no soy alguien que tenga problemas con la comida, en general.

En mis viajes compartí almuerzos y cenas con gente de los más diversos países. Corea, China, Japón, Sri  Lanka, Colombia, Chile, Tailandia, Laos, España, Micronesia, Madagascar, Alemania, Togo, Sudáfrica, Egipto, Pakistán, Seychelles, Arabia Saudita, Guinea Ecuatorial…con gente de estos países y otros más tuve el privilegio de compartir una charla, un trago y a veces una comida. Y como a mí me gusta aprender, de la mayoría de ellos algo me traje. Un secreto, un ingrediente, una forma de preparar cada cosa.

Ya una vez en Argentina, a veces es difícil conseguir los ingredientes justos, así que usando esto y aquello a veces lo que termino creando es una comida fusión.

Ya dicho esto, a partir de la próxima entrada, y como un ingrediente extra de este blog, voy a empezar a poner videos de cocina, y es que cocinar es una de las cosas que más me gusta hacer. Espero que les guste, y que, al igual que yo, se pongan a cocinar.


 

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En la Ciudad Perdida de China 2

Y aquí mis queridos amigos, la segunda parte de la Ciudad prohibida. Esta vez son sólo fotos.

Siempre es momento para una buena siesta

Tienda de regalos. Obviamente no podía faltar

Piedras. Seguramente también deben ser milenarias

Una de las situaciones más extrañas, divertidas, bizarras, como uno la quiera llamar. A la salida de la Ciudad Prohibida, donde más gente había saliendo todo el tiempo estaban los policías que supuestamente debían custodiar, aunque se los veía más alegres charlando y al parecer contando chistes con un vendedor de helados ambulante. El helado estaba hecho de semillas, arvejas y porotos 🙂


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En la Ciudad Prohibida de China

Por lo general no me gusta viajar a lugares demasiado turísticos. Soy de los que creen que la verdadera belleza de un país no está en un lugar visitado por millones de turistas cada año con sus cámaras de fotos. Por lo general un lugar en el interior del país, un lugar de esos que no aparecen en los folletos turísticos, suele ser más lindo, más limpio, más tranquilo y con mucha más historia, y encima más barato.


No obstante, no voy a mentir, a mí también me gusta sacarme una foto en esos lugares icónicos para después mostrársela a mis amigos, familiares, y claro, para mostrarlas en mi blog.

Estuve en Beijing, la capital china, muchas veces. La mayor parte de la ciudad la recorrí a pie (al igual que la mayoría de las ciudades que conozco no sólo en China), pero también anduve en colectivo (autobús), taxi, y en cuanto medio de transporte se cruzó por mi camino, incluso en triciclo motorizado.

La Ciudad Prohibida, sin embargo, uno de los lugares más turísticos y famosos de China junto con la Gran Muralla, fue uno de los últimos lugares por los que anduve, y me dejó una mezcla de emociones. Por un lado me gustó mucho, pero no más que otros lugares. Habiendo recorrido China con anterioridad, lo que vi no fue algo diferente en verdad. Edificios similares, incluso más antiguos, están en otras provincias y en otras ciudades esperando sorprender al viajero desprevenido que viene con la intención de salirse del itinerario. Lo que sí no me gustó, y de hecho fue lo que me imaginaba, fue la extrema, entiéndase bien, extrema cantidad de turistas.

Repasando un poco de historia, la Ciudad Prohibida es un complejo de unos 980 edificios. Debe su nombre a que fue concebida  para que sólo la familia imperial y sus trabajadores pudieran entrar. De ahí su nombre, ya que la plebe, el pueblo, la gente común tenía totalmente prohibido cruzar los gigantescos muros. 980 edificios puede parecer demasiado, pero teniendo en cuenta que los reyes por aquella época tenían totalmente permitido (y era aceptado por todos) que tuvieran decenas de amantes, quizás esa cantidad de casas eran apenas suficientes. Y se mantuvo así hasta que el último emperador fue expulsado en el año 1924. Finalmente en el año se abrió al público tal cual como lo es hoy. Comenzó su construcción en el año 1406 y desde entonces sufrió varios incendios, saqueos, tomas, fue ocupado por los franceses y también por Inglaterra, albergó un Starbucks que por presión de la misma gente tuvo que cerrar (creo yo, fue el más exclusivo de China), y a pesar de todo, no pudo resistirse a las tiendas de recuerdos que ante la avalancha de turistas, en medio de edificios imperiales milenarios están ahí para vendernos fotos, muñequitos de emperadores, muñecas de reinas y un sinfín de chucherías no tan baratas.

Y ahora sí, una colección de fotos, que debido a la cantidad van a tener que ser divididas en dos entradas.

 

Cambio de guardia

El mapa completo del predio por si alguien se pierde y hay que buscarlo. Y por si alguien anda en apuros, en las opciones de la izquierda nos indica adonde está el baño


Una tortuga con cabeza de dragón, o un dragón con cuerpo de tortuga, depende como se lo mire.













 

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Green Day en Argentina

A decir verdad, Green Day en Argentina y en China sería un título más acorde.

 

Para aquellos que no sean fanáticos de Justin Bieber, Selena Gomez o del reggaeton, les comento que alguna vez existió una banda de rock llamada The Ramones originaria de Nueva York, pionera del punk rock norteamericano, y a partir de ellos surgieron nuevas bandas del mismo estilo o parecido hasta llegar a la década del ’90 y hasta nuestros días. Una de las bandas más representativas hoy es Green Day.

Yo siempre apoyo a la gente que quiere viajar a lejos, muy lejos, a un país diferente. Ya el sólo hecho de viajar a otro país es muy bueno, pero si se puede viajar muy lejos mejor.

Aunque ustedes no lo crean, hay cosas básicas que nos unen a Zhufen y mí, pero en muchas cosas somos como el agua y el aceite.

En China es prácticamente imposible escuchar buen rock n’ roll. Estamos hablando de un país en el que la mayoría de las personas nunca escuchó nombrar a bandas como Queen, Rolling Stones o The Beatles. No digo sus canciones, pero al menos sus nombres.

Yo por otro lado escucho mucha música y muy variada, pero mi género preferido es el rock y sus amplias variantes. Si prestaron atención, lo habrán notado en el post anterior. Por eso, cuando fui a China la primera vez me llevé una valija llena de CD’s y DVD’s musicales, y creo que fue una de las mejores decisiones que tomé.

Uno de los DVD era un concierto de Green Day, banda que por entonces me gustaba muchísimo y ahora me gusta mucho, y cuando lo miramos con ella quedó sorprendida. Por un lado por la música en sí, pero además por el cantante y por la forma de comportarse con el público arriba del escenario.  Lo cierto es que luego de eso se volvió una gran simpatizante.

Un concierto de una banda como Green Day sería imposible de ver en China, aún en la China actual.

Oh casualidad, en noviembre del año pasado Green Day vino a la Argentina después de 7 años, y oh casualidad nos invitaron para ir a verlos, así que sin dudarlo para allá nos fuimos. Y así pasamos las siguientes 3 horas, cantando, bailando y saltando junto a miles de (verdaderos) fanáticos.


A eso me refiero con viajar lejos. Esos son verdaderos intercambios culturales. Viajar no quiere decir que uno tenga que estar de acuerdo con todo, pero al viajar al menos uno puede ver algo diferente y seguramente comprenderá de manera más fácil que el mundo no se termina en la frontera de nuestros países.

Lo cierto es que si alguna autoridad china supiera que una chica de su país vino a la Argentina para ver un concierto de Green Day yo sería acusado de corromper almas inocentes y sería además condenado a la hoguera por el resto de mis días. Bueno, esa es una de las razones por las que escribo este blog en castellano. 😀

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Mientras escribo escucho esto

Cuando salió mi primer libro, Mi Sueño Chino, días antes de presentarlo hice un post mostrando varios libros que por entonces estaba leyendo. Me pareció que hacerlo era muy interesante ya que me encanta leer biografías, no siempre de personas que admiro, y también me gusta husmear en la vida de las personas que por alguna u otra razón me simpatizan. Es decir, husmear en el buen sentido, no me gustan los paparazzis, pero me gusta cuando una persona conocida recomienda un lugar para comer o para tomar una taza de té, o habla de su peluche preferido o del color que más le gusta o de la comida que más disfruta comer. No es por nada en especial, pero eso me hace sentir más conectado con la persona. Supongo que por eso las redes sociales son tan exitosas.

A diferencia de la lista de libros que se actualiza cada año, la lista de la música no cambia tan rápido, así que este es un resumen de los diferentes artistas y canciones que vengo escuchando hace mucho tiempo pero sobre todo estos últimos meses  en los que estuve enfocado en terminar los primeros tres libros de El Altar de los Dioses.

Queen: sin lugar a dudas mi banda de rock y de música en general preferida. El primer CD me lo compré a los 15 años, Live Magic, y desde entonces no paré. Antes, de casualidad había visto un concierto por la tele (la industria del DVD recién estaba naciendo y por internet no había casi nada). Por entonces sólo conocía We Will Rock You, We Are The Champions y algún que otro tema, y al cantante de bigotes y chaqueta amarilla sin saber que se llamaba Freddie Mercury.  Hoy en día es la única banda de la cual tengo todos los discos y algunas rarezas.

También creo que Live at Wembley ’86 es el mejor concierto de rock de la historia.

Hot Space: considerado por muchos como el peor Cd de Queen. No creo que lo sea, pero uno aprende a disfrutarlo con el tiempo. Estos últimos meses, particularmente al terminar de escribir La reina Blanca y La Reina Negra (el tercer libro de El Altar de los Dioses) escuché repetidamente Back Chat y Cool Cat. No por nada en especial, simplemente me parecieron temas agradables en ese momento.

Guns N’ Roses: otra de las bandas que me gustan mucho. Aunque ya vinieron tantas veces a la Argentina, nunca tuve la oportunidad de ir a verlos. Appetite for Destruction es un disco que no pierde vigencia y que levanta el ánimo aún en el peor día. Como curiosidad, el Cd Chinese Democracy salió justo cuando yo estaba en China. Las posibilidades de encontrar  un CD llamado Democracia China en China eran de cero. Sin embargo para mi propia sorpresa sí lo encontré verdadero y a un precio mucho menor de lo que cuesta en Argentina.

Foo Fighters: otra banda que me gusta mucho. Dave Grohl, el Cantante, me parece fabuloso. In your Honor, un tema poderoso.

Por supuesto en esta lista no podía faltar Green Day. Esta banda se divide en 2 etapas: antes de del disco American Idiot y después de American Idiot. Yo soy de los que los siguen desde el principio. A pesar de todo, cuando los fui a ver el año pasado no tenía grandes expectativas, pero al terminar el concierto comprendí por qué a 30 años de su debut siguen convocando tanto.
La presentación que hicieron en Woodstock ’94 es para mí uno de los mejores conciertos. El más divertido al menos.

Roxette: una banda pop que particularmente me gusta mucho. Creo que es poco conocida para los nacidos después del año 2000. Una lástima. Joyride es un disco que escuché 1000 veces o más de principio a fin y lo voy a seguir haciendo. Al escuchar todas las canciones juntas, el disco como un paquete en sí mismo, para mí gusto, es casi perfecto.

Son of a Plumber: uno de los mejores discos que escuché en mi vida. Es del Per Pessle,el cantante de Roxette pero solista. Como dice el título, el hombre es hijo de un plomero. Creo que por estas tierras con suerte un 10% de la gente lo debe conocer, seguramente menos, una lástima. El disco es una verdadera joya.

Enya: creo que todos los que escribimos libros, especialmente los que escribimos libros de fantasía, en algún momento escuchamos Enya. Anywhere Is, simplemente una canción bella. No hay más palabras para describirla.

Going Up: canción positiva como ninguna otra, desconocida como ninguna otra. Creo que es de  esas canciones que conozco sólo yo.  Si hablás inglés y no te levanta el ánimo, definitivamente sos de piedra.

Creedence: banda legendaria. Hasta en las canchas de fútbol cantan sus temas. Curiosamente una de sus canciones más alegres tiene al mismo tiempo la letras más mala onda y depresiva que conozco.

Paranoid Pop: otra banda poco conocida, por no decir desconocida, original de Francia. Suena muy bien. Desgraciadamente no hay casi videos, pero se los puede encontrar en el sitio de internet Sound Cloud.

Ramones: dicen que hay más fanáticos de los Ramones en Argentina que en estados Unidos. Si me preguntan, opino que muy probablemente sea así. Yo no soy uno de ellos, pero si un gran simpatizante. I believe in miracles, definitivamente uno de mis temas preferidos.

Fun in Space: también un gran disco, y también desconocido. Es de Roger Taylor, baterista de Queen, en este caso solista. Lo que lo hace grande, además del sonido, es que además de cantar, todos los instrumentos fueron tocados por él mismo.

Hacha de Guerra: una gran canción totalmente épica de una banda española llamada Celtas Cortos. Me gusta mucho y la escuché bastante este último tiempo.

Sauron Lambert: una gran banda de rock que mezcla su sonido con música celta. Personalmente me gusta mucho. La canción Fiesta la escuché cientos de veces, y hace poco vi un concierto en Youtube en el que mezclado con los músicos aparece Gandalf.

¿No hay artistas latinos? Claro que los hay, pero esta lista es de las canciones y artistas que estuve escuchando mucho este último tiempo, y la verdad no estuve escuchando mucha música de estas latitudes.

Y bueno, hasta acá llegamos, aunque podría seguir mucho más, pero en bases generales eso fue todo. ¿Y a ustedes qué les parece?

 

 

 

 

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Feliz 2018

Es increíble, ya es 6 de marzo de 2018. Todavía me acuerdo del año 2000 cuando se iba a terminar el mundo. Volvió a pasar en el 2012 y seguramente habrá pasado otras miles de veces en el medio. Sin embargo acá estamos, el planeta sigue girando y nosotros seguimos respirando y posteando fotos en Instagram.

El año pasado fue un año particularmente difícil para mí, largo y muy pero muy ocupado. No es un año que particularmente me gustaría recordar en el futuro. En cualquier caso, todo sirve de aprendizaje.

Soy de los que creen que al comenzar cada año debemos sentarnos, quedarnos una semana o al menos unos días, los que sea posible, y pensar en nuestras metas y objetivos, pensar en lo que queremos lograr. No es bueno caminar a ciegas.

No es necesario viajar lejos. De hecho, ni siquiera es necesario viajar. Creo que con algo tan simple como quedarnos en casa, apagar internet y si es posible el celular es más que suficiente para despejar la cabeza y recargar las pilas.

En cuanto a las metas, no hay que ser tímido y hay que permitirse soñar. Después de todo, soñar es una de las pocas cosas que aún son gratis.

No existen metas grandes ni pequeñas. El tamaño depende de la perspectiva y de la importancia que tenga para cada uno. Alguien cuya meta es comprarse una Ferrari está en la misma posición de alguien cuya meta es ahorrar dinero para poder el próximo verano irse 20 días a la playa. Nadie es más grande ni más chico. No hay sueños ni metas más grandes ni más chicas. Todos somos iguales aunque a veces intenten mostrarnos que no es así.

En cuanto a mí, el año pasado estuve enfocado más que nunca en terminar un libro que llevo años intentando finalizar. 15 años para ser exactos. Los próximos días les voy a contar más.

Alguna vez leí que para que un blog pueda llegar a considerarse serio debe tener al menos 200 entradas. Por eso, la meta para este año de este blog es llegar como mínimo a las 100 entradas, y si se puede más mejor aún. Va a ser un largo camino, pero seguramente va a ser muy emocionante también. Supongo que voy a tener que volver a la rutina de escribir, cosa que no es nada fácil, y voy a tener que descongelar mis dedos. Así es mis amigos, escribir un blog no es igual que escribir un libro, pero les prometo que voy a dar todo de mi para que este 2018 sea el año de este blog, de mi para ustedes. En todo caso, gracias a todos ustedes que estuvieron ahí atrás todo este tiempo, y espero, ustedes ya lo saben, que este año sea el mejor de todos y si el mundo sigue girando (estoy seguro que así va a ser), espero que puedan alcanzar todas sus metas.